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Ataque con machetes y disparos deja a una familia gravemente herida

Una madre relata el brutal episodio en el Barrio Virgen del Rocío, donde su esposo recibió 38 puntos tras un machetazo y sus hijos también resultaron heridos.

Ataque con machetes y disparos deja a una familia gravemente herida

Una madre relata el brutal episodio en el Barrio Virgen del Rocío, donde su esposo recibió 38 puntos tras un machetazo y sus hijos también resultaron heridos.

Un brutal episodio de violencia conmocionó al Barrio Virgen del Rocío, en Albardón, cuando una familia fue atacada durante la madrugada del pasado sábado. Fabio Rosales, la víctima principal, denunció haber recibido 38 puntos de sutura por un machetazo en la cabeza, mientras que sus hijos también resultaron heridos. Ayer, uno de los acusados, Hugo Báez, fue condenado a tres meses de prisión de cumplimiento condicional por su participación en el hecho.

Según el relato de Cristina Barrionuevo, esposa de Rosales, el conflicto se desató cuando, al regresar del kiosco con su hija, fue agredida por un sujeto apodado “El Panda”. Tras informarle lo sucedido a Rosales, ambos decidieron ir a pedir explicaciones a la casa de Iván Solar, quien estaba acompañado por un grupo de personas. Sin embargo, fueron recibidos con insultos y piedrazos, lo que los obligó a regresar a su vivienda.

Horas más tarde, la violencia escaló cuando Solar, acompañado por Báez y otros individuos, irrumpió en el domicilio de los Rosales. “Como 15 personas entraron a mi casa, tumbaron la puerta con un tronco. Mi marido trataba de sostenerla, pero le dieron un machetazo en la cabeza. Le tuvieron que hacer 38 puntos”, relató Barrionuevo. Uno de sus hijos sufrió cortes en el brazo, mientras que el otro terminó con el tabique roto.

El parte judicial detalla que Solar portaba un arma de fuego y un machete, el cual entregó a Báez para perpetrar el ataque. Además, los agresores habrían disparado dentro de la vivienda.

Barrionuevo recordó que previamente había solicitado ayuda policial, pero no se dejó un patrullero en el lugar. “Vino la Policía, hice la denuncia, pero me dijeron que no hacía falta dejar seguridad. Mientras estábamos en la seccional, llamaron por disturbios en el barrio, y ahí fue cuando ocurrió el ataque”, declaró.

La familia Rosales denunció que este conflicto no era un hecho aislado, ya que, según Barrionuevo, en varias ocasiones sus hijos habían sido amenazados por los mismos vecinos con cuchillos y palos. “Todo esto viene desde que se les perdió una planta de marihuana”, agregó la mujer.

A pesar de la condena a Báez, la familia sigue reclamando justicia y teme por su seguridad, ya que los agresores continúan siendo una amenaza latente en el barrio.

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