
La madre de Emir Barboza exige respeto y justicia por su hijo
La mujer expresó su angustia en redes sociales y reprochó los comentarios de quienes opinan sin conocer los hechos. “Estoy destrozada”, escribió.
La conmoción persiste en el barrio Valle Grande, en Rawson, tras el asesinato de Emir Barboza, el niño de 8 años que murió de un disparo en el pecho en medio de una balacera entre vecinos. Mientras la Justicia intenta determinar quién fue el autor del disparo, la madre del pequeño rompió el silencio con un mensaje cargado de dolor y enojo.
Rosa, la mamá de Emir, utilizó sus redes sociales para expresar su angustia y pedir respeto ante los comentarios y rumores que circulan sobre el hecho. “Para toda la gente rec... que habla cag... sin saber, no opinen sin saber. Mi hijo estaba de visita en casa de sus abuelos... Dejen de hablar cag... Dios, no saben el dolor que tengo yo para estar viendo bol... publicar mier... sin saber. Todos los del Valle Grande saben cómo fue y cómo pasó… Fui la última en enterarme lo que le hicieron a mi hijo. Estoy destrozada. Dejen de poner mier... y respeten que yo soy la madre, locooo”, escribió.
Su publicación, que rápidamente se viralizó, refleja el profundo sufrimiento de una madre devastada por la pérdida de su hijo y la impotencia ante la desinformación. En el mismo sentido, otros familiares se expresaron públicamente y apuntaron contra un presunto responsable. En redes sociales, un primo del niño identificó a Jonathan Javier Carrizo como el supuesto autor del crimen y pidió justicia: “Por favor pido justicia para mi primo. Este hdp lo mató. Que se refunda en el penal, no tenés perdón de Dios. Era un niño, tenía toda una vida por delante”.
El hecho ocurrió entre la noche del lunes y la madrugada del martes, en el sector conocido como Manzana 23 del barrio Valle Grande. Según los primeros testimonios, una vieja disputa entre grupos de vecinos derivó en un tiroteo. Desde una vivienda se efectuaron varios disparos hacia la vía pública, y uno de los proyectiles impactó en Emir, que se encontraba jugando en la casa de sus abuelos. El niño fue trasladado de urgencia por su tío, Roberto Barboza, al Hospital Marcial Quiroga, donde ingresó a las 00:36 con una herida de arma de fuego en el tórax. Pese a los esfuerzos médicos, falleció a los pocos minutos.
La médica legista Ana Bruna constató una lesión de entrada de un centímetro en el pecho izquierdo, sin orificio de salida, lo que indica que la bala quedó alojada en su cuerpo y provocó una muerte casi inmediata. Tras el crimen, se desplegó un amplio operativo policial coordinado por los fiscales Iván Grassi y Sebastián Gómez, junto a la jueza Mabel Moya. En los allanamientos realizados entre las manzanas 23 y 26 del barrio fueron detenidas siete personas: Alan Juan Bazán, Dante Emanuel Carrizo, Gonzalo José David Santander, Hernán Ariel Carrizo, Cristian Daniel Guarardo, Jonathan Javier Carrizo y un menor identificado como L.B., quien quedó a disposición de la jueza de Menores, Dra. Camus.
Durante los procedimientos, la policía secuestró vainas servidas, proyectiles deformados, cartuchos de calibres 9 mm, .22 y 20, un revólver Bagual calibre .22, una gorra amarilla marca Lakers y varios teléfonos celulares. También se preservó la vestimenta de los detenidos para pericias de balística y detección de residuos de pólvora.
El cuerpo de Emir fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia correspondiente. En tanto, el dolor se siente en cada rincón del Valle Grande, donde los vecinos y familiares exigen justicia por un niño que perdió la vida de la manera más injusta: jugando, en medio de una disputa ajena.