
Suben las tasas de los plazos fijos y los bancos digitales marcan el ritmo del mercado
Con inflación persistente y presión cambiaria, los bancos apuestan por captar pesos con mejores rendimientos.
El mercado de plazos fijos en pesos vuelve a cobrar protagonismo. En las últimas horas, varias entidades financieras elevaron sus tasas de interés para depósitos a 30 días, en respuesta a las recientes medidas del Banco Central y al objetivo de captar liquidez del sistema. En este contexto, Reba Compañía Financiera se posicionó como la más agresiva del sector, ofreciendo una Tasa Nominal Anual (TNA) del 39 %, actualmente la más alta del mercado minorista.
El movimiento no es aislado. Banco Provincia, a través de su billetera digital Cuenta DNI, también ajustó su tasa hasta el 39 %, mientras que por home banking ofrece un 36 %. Banco Nación, por su parte, actualizó la TNA de sus depósitos digitales a un 37 %, aunque mantiene una tasa más baja del 27,5 % para quienes operan de forma presencial.
Medidas del BCRA y su impacto
El incremento generalizado de tasas ocurre tras la decisión del Banco Central de la República Argentina (BCRA) de elevar los encajes bancarios, una estrategia orientada a restringir la circulación de pesos, contener la inflación y reducir la presión sobre el tipo de cambio oficial. Las entidades, en consecuencia, buscan incentivar el ahorro en moneda local mediante mejores rendimientos.
Qué significa para los ahorristas
La suba de tasas representa una oportunidad para quienes desean proteger sus ahorros frente a la inflación, ofreciendo rendimientos más atractivos sin asumir riesgo cambiario. Sin embargo, el nuevo escenario también encarece el financiamiento: las tasas de adelantos en cuenta corriente ya superan el 56 % anual, según datos oficiales.
Competencia en alza
La reacción de los bancos refleja un mercado cada vez más competitivo, donde las entidades digitales están marcando el ritmo y forzando al resto del sistema a aggiornar sus estrategias. En un escenario de incertidumbre económica, los instrumentos tradicionales como el plazo fijo vuelven a ser una herramienta clave para el pequeño ahorrista.