
Violación y robo: el acusado enfrentará audiencia para definir su futuro judicial
Cámaras, ADN y la recuperación del celular robado comprometen seriamente al imputado.
La causa que investiga la violación y el robo sufridos por una joven de 20 años en Pocito avanza hacia su etapa final. Agustín Osvaldo Peña Espejo, de 19 años, imputado como autor del brutal ataque ocurrido en mayo de 2025, está a un paso de enfrentar un juicio oral. El próximo 4 de diciembre se realizará la audiencia de control de acusación, momento procesal en el que la fiscalía formalizará el cierre de la investigación y pedirá la elevación de la causa a juicio.
El fiscal Mario Panetta, a cargo de la UFI Cavig, confirmó que la investigación logró reunir pruebas determinantes que comprometen seriamente al acusado. Entre los elementos más relevantes se encuentra la recuperación del celular robado, localizado mediante herramientas tecnológicas. El teléfono fue encontrado en poder de un familiar de Peña Espejo, quien declaró que el joven se lo había vendido poco después del ataque.
Otra evidencia clave provino del análisis de cámaras de seguridad, cuyas imágenes muestran al imputado circulando en la bicicleta sustraída o merodeando en la zona donde ocurrió la agresión. A esto se suman el informe del médico legista y los cotejos de ADN, que confirmaron el abuso sexual con acceso carnal y vincularon de manera directa al acusado con los hechos investigados.
El violento episodio ocurrió el 17 de mayo, en un callejón de La Rinconada. La víctima, que regresaba de su trabajo durante la siesta, fue interceptada por un joven que la amenazó, la arrastró hacia unos matorrales y la despojó de sus pertenencias. Luego, según su declaración, el agresor manifestó su intención de atacarla sexualmente y concretó la violación. Tras el abuso, la chica logró huir y pedir ayuda en una finca cercana, desde donde fue asistida y acompañada a denunciar lo ocurrido. Su testimonio fue fundamental para avanzar de inmediato en la investigación.
En la audiencia de formalización realizada meses atrás, el juez de Garantías Javier Figuerola imputó a Peña Espejo por amenazas, robo y abuso sexual con acceso carnal, habilitó ocho meses para la investigación penal preparatoria y dictó tres meses de prisión preventiva, medida que fue renovada en sucesivas instancias. Desde entonces, el joven continúa detenido en el penal de Chimbas.
Con la investigación concluida y la audiencia del 4 de diciembre ya confirmada, la causa se encuentra a un paso de ser elevada a juicio, una etapa decisiva para establecer la responsabilidad penal del imputado por uno de los hechos más graves registrados este año en Pocito.